FUNDAE 01/07/2026

Bonificar la formación sin perderte en el papeleo

Tu empresa ya ha pagado ese crédito de formación. Lo único que puede impedir aprovecharlo es el papeleo — y de eso podemos ocuparnos nosotros.

Hay una partida que casi todas las empresas españolas pagan cada año y muchas no llegan a usar: el crédito de formación gestionado a través de FUNDAE. No es una subvención que haya que solicitar ni una ayuda que pueda tocar o no tocar. Es dinero ya pagado en las cotizaciones sociales de tu plantilla que, si no se usa antes de fin de año, sencillamente se pierde.

¿Y por qué se pierde tanto crédito? Nuestra experiencia con clientes es unánime: por el papeleo. Plazos de comunicación, plataformas oficiales, requisitos de documentación… Para un departamento de RRHH con mil frentes abiertos, la burocracia acaba costando más que la formación. La buena noticia es que nada de eso tiene por qué recaer en ti.

Lo que hay que saber (en cinco minutos)

Sin entrar en el reglamento completo, esto es lo esencial para decidir con criterio:

  • El crédito se calcula sobre lo cotizado en formación el año anterior. Cuanta más plantilla, más crédito; las empresas pequeñas tienen un mínimo garantizado.
  • La formación debe comunicarse antes de empezar, a través de la aplicación de FUNDAE y con plazos concretos. Comunicar tarde significa no poder bonificar.
  • Hay que documentar asistencia y contenidos. Ante una eventual inspección, la empresa debe poder demostrar quién asistió, cuándo y qué se trabajó.
  • El crédito caduca el 31 de diciembre. Lo que no se use, no se recupera.

La formación de idiomas para empleados encaja de lleno en este marco: es de las formaciones programadas más habituales y más fáciles de justificar, precisamente porque su conexión con el puesto de trabajo es evidente.

Quién hace cada parte

El reparto de papeles es más simple de lo que parece. La empresa decide qué equipos formar, para qué objetivo y con qué presupuesto, y aprueba el plan. La entidad organizadora — ese es nuestro papel, si lo necesitáis — comunica la formación en plazo, prepara y custodia la documentación, y justifica la bonificación para que se aplique en los seguros sociales.

En la práctica, esto significa que RRHH toma las decisiones que le corresponden (las importantes) y no rellena un solo formulario. Del sí a la primera sesión pasan días, no meses, porque nuestro proceso arranca con una sesión de descubrimiento gratuita donde también revisamos contigo la vía de bonificación.

El papeleo, resuelto por diseño

Aquí es donde nuestra plataforma marca una diferencia real. Cada formación salistem incluye salistem hub, donde los participantes registran su asistencia en cada sesión con hora exacta y el formador deja constancia de los contenidos trabajados. El resultado es que la documentación que FUNDAE puede requerir — asistencia, seguimiento, avance — se genera sola mientras la formación ocurre, en lugar de reconstruirse a mano a final de curso.

Para RRHH, eso se traduce en informes exportables listos para dirección y para una eventual inspección. Y para la empresa, en algo más valioso todavía: la tranquilidad de bonificar sabiendo que el soporte documental está completo y ordenado desde el primer día.

Bonificar bien es empezar a formar mejor

Hay una lectura menos evidente del crédito FUNDAE: bien usado, cambia la conversación sobre el presupuesto de formación. Cuando parte o la totalidad del coste se bonifica, la pregunta deja de ser "¿cuánto cuesta formar al equipo?" y pasa a ser "¿qué objetivo queremos conseguir?". Esa es exactamente la pregunta con la que nos gusta empezar: nuestra formación parte de un objetivo del negocio, se imparte en el idioma que el equipo necesita y se mide de principio a fin.

El crédito ya está pagado. El papeleo, resuelto. Solo queda decidir qué equipo lo aprovecha primero.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto crédito de formación FUNDAE tiene mi empresa?

Depende de lo cotizado en concepto de formación profesional durante el año anterior y del tamaño de la plantilla. Las empresas de 1 a 5 trabajadores disponen de un mínimo garantizado, y a partir de ahí el crédito crece con la plantilla. En la sesión de descubrimiento gratuita te ayudamos a calcularlo.

¿La formación de idiomas se puede bonificar por FUNDAE?

Sí. Los cursos de idiomas para empleados son formación programada bonificable, siempre que se comuniquen en plazo, cumplan los requisitos de duración y asistencia y queden correctamente documentados.

¿Qué pasa si no uso el crédito de formación este año?

Con carácter general, el crédito no utilizado a 31 de diciembre se pierde: no se acumula para el año siguiente (salvo el caso particular de las empresas de menos de 50 trabajadores que comunican su voluntad de reserva). Es dinero ya cotizado por tu empresa.

¿Quién se encarga del papeleo si contratamos con salistem?

Nosotros. Como entidad organizadora, comunicamos la formación en plazo, preparamos la documentación y justificamos la bonificación. Los registros de asistencia y los informes de salistem hub sirven directamente como soporte documental ante una eventual inspección.

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¿Hablamos de tu equipo?

¿Quieres saber cuánto crédito FUNDAE tiene tu empresa y cómo usarlo en formación de idiomas? Te lo calculamos en la sesión de descubrimiento gratuita.

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